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Agorafobiaagorafobia 

 

Está estrechamente relacionada con los ataques de pánico, aunque puede darse sin la presencia de éstos. Consiste en el temor o ansiedad a encontrarse en lugares o situaciones en los que sea difícil o embarazoso escapar, o bien sea difícil recibir ayuda en caso de sufrir una crisis de pánico o sufrir síntomas de ansiedad similares (por ejemplo, marearse o caerse).

 

Una persona con agorafobia suele evitar determinadas situaciones como guardar una cola, ir en transporte público, conducir o ir de pasajero en un coche,  tiendas llenas de gente y supermercados. En estas situaciones, la persona suele sentir una ansiedad muy elevada al pensar en la posibilidad de experimentar un peligro inminente (como por ejemplo: tener un ataque al corazón, morirse, parar de respirar o temor al escrutinio público y embarazoso si se caen o hacen el ridículo).

 

Para reducir su ansiedad en estas situaciones, muchas personas con agorafobia empiezan a sobre-utilizar las llamadas “conductas de seguridad”, como por ejemplo asegurarse de ir siempre acompañado de una persona de confianza, estar cerca de un hospital o llevar siempre algo consigo para protegerse en caso de que “ocurra lo que temen”, como por ejemplo llevar un paraguas o agarrarse a algún objeto para evitar caerse o desmayarse. De esta forma, cuanto más se evitan los “lugares temidos” y se recurren a dichas “conductas seguras” mayor es la ansiedad y el impacto en la vida de la persona.

 

En su forma más severa, las personas que sufren agorafobia pueden tener problemas para salir de casa por lo que su calidad de vida se ve afectada significativamente.