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Procesos de duelo

El duelo es la reacción psicológica que sucede tras la muerte de un ser querido. El duelo es un experiencia y una manifestación universal, un proceso de adaptación emocional a la pérdida sufrida y a la nueva situación. La respuesta de cada persona ante una pérdida es una experiencia individual, aunque hay manifestaciones que suelen ser experimentadas de manera similar por muchas personas. En las horas y días posteriores a la pérdida, muchas personas describen estados de shock, incredulidad, aturdimiento y llanto incontrolado o lo contrario, incapacidad para llorar. A nivel físico, se pueden padecer alteraciones del sueño, pérdida del apetito, palpitaciones y/o ansiedad. En las semanas y meses posteriores a la pérdida, muchas personas suelen describir sentimientos de tristeza y apatía, soledad y desamparo; pueden experimentar enfado, frustración e incluso impotencia; en ocasiones se puede sentir alivio si la persona fallecida sufrió como consecuencia de una enfermedad grave y/o prolongada. A nivel cognitivo muchas personas describen tener problemas de concentración, atención y memoria; también es común las experiencias o sensaciones de haber oído, visto o incluso sentido cerca a la persona fallecida.

Al igual que la respuesta de cada persona a una pérdida es individual y única, también lo es la manera de intentar sobrellevar esta pérdida. Hay personas que intentan estar ocupados la mayor parte del tiempo, y evitan recordar y pensar en su pérdida (por ejemplo, evitando ir al cementerio, ver fotos de la persona fallecida o ir a lugares donde se solía ir con esa persona); otras personas actúan de manera opuesta y pasan mucho tiempo pensando y recordando a la persona fallecida e incluso hablando en voz alta con ella. Ambas maneras de vivir y afrontar un duelo pueden ser igual de válidas si ayudan a la persona a sobrellevar su duelo y adaptarse a su nueva situación de manera progresiva.

El duelo es un proceso que puede llevar un tiempo considerable y puede variar mucho de una persona a otra; en la mayor parte de los casos, el duelo se resuelve sin ayuda profesional; en otras ocasiones, puede ser beneficioso recibir esta ayuda cuando la persona encuentra muy difícil superar la elaboración del duelo y su calidad de vida se ve afectada de manera significativa.

El duelo y sus manifestaciones emocionales, conductuales y cognitivas también puede experimentarse en relación a otro tipo de pérdidas como por ejemplo la pérdida de un trabajo, de una relación o incluso la pérdida de la salud.