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Estrés postraumáticoestress-postraumatico

Un hecho traumático es aquella experiencia humana extrema que constituye una amenaza grave para la integridad física de una persona, y ante la que la persona ha respondido con temor, desesperanza y horror intensos.

Tras haber experimentado, presenciado o escuchado un hecho de este tipo, pueden aparecer una serie de síntomas que escapan al control del/a superviviente y crean profundo sufrimiento psicológico. (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, volumen 4, 1994).

Hay muchas situaciones que pueden convertirse en un hecho traumático como son los accidentes de tráfico, incendios, ser víctima de violencia (robos, agresiones físicas, violencia sexual, abusos psicológicos...), un ataque terrorista, presenciar o sufrir una catástrofe natural o humana, o incluso ser diagnosticado con una enfermedad donde la vida puede peligrar.

Entre las reacciones más comunes después de haber sufrido un hecho traumático se encuentran las siguientes:

  • Sufrir un elevado estado de ansiedad, irritabilidad, sensación de extrañeza e irrealidad, tristeza, desesperanza, vivencias de culpa por haber sobrevivido o no haber podido evitar el peligro.

  • Sufrir flashbacks o imágenes intrusivas que aparecen repetidamente durante el día y en forma de pesadillas cuando se duerme; estas imágenes suelen provocar gran angustia.

  • Predisposición a dar respuestas de alarma ante estímulos menores.

  • Desarrollar conductas de evitación para intentar no sentir nada acerca del trauma y sobrellevarlo de esa manera. Así, pueden evitar lugares, personas e incluso conversaciones sobre el trauma.

    Estas reacciones pueden ocurrir inmediatamente después del hecho traumático o manifestarse semanas o incluso meses después del mismo. No todas las personas experimentan las mismas reacciones y/o consecuencias, ya que esto depende de nuestras circunstancias concretas y el momento de nuestra vida.